La grafología nos da algunas pautas para conocer el nivel de honestidad de una persona. Aquí, una guía para analizar la escritura de alguien y conocer su costado “oculto”.
¿Qué implica la confiabilidad u honestidad? La mentira, como tal,
tiene diferentes matices. Todas las personas adultas mienten en algún
momento; de todas formas, no es lo mismo omitir información o disimular
un estado anímico que mentir abiertamente, estafar, engañar o embaucar a
alguien. Una mentira puede ser generada por miedo, por vergüenza,
orgullo, vanidad, comodidad, por algún complejo, por debilidad de
carácter, o también por un exceso de fantasía o exageración, etc. Pero
también puede ser generada con malicia, en virtud de lograr algún
beneficio y ser planificada estratégicamente. La mentira que
analizaremos aquí a través de elementos de la grafología se referirá a
la acción de ocultar o distorsionar información en forma consciente y
con intención.
La evaluación de este aspecto es complejo e implica la contemplación
de muchos indicadores, que deben ser chequeados y validados uno por uno
con sumo detalle, ya que hay rasgos que son más significativos y rasgos
que son reforzadores. Es muy importante tener en claro que solo se
identificará una tendencia, por lo tanto, podremos conocer si, en caso
de darse un escenario que lo propicie, podría caer en realizar acciones
que se presuman deshonestas.
Grafológicamente, hay 33 aspectos que son evaluados en relación a
este aspecto en un escrito. A continuación, solo enunciaremos algunos de
éstos y su significado (mirá las imágenes de arriba que acompañan la
nota):
1 - Óvalos abiertos abajo: para que sea válido, este rasgo debe
predominar en el escrito. Esto manifiesta que la persona tendrá cierta
tendencia a manejarse instintivamente y poner su foco en lo material. Es
una persona propensa a ocultar, manejarse con poca sinceridad y con
falsedad.
2 - Letra “p” en doce o en dos trazos: persona con aptitud comercial,
afán de dinero y tendencia a disimular estados anímicos y pensamientos
en virtud de lograr su objetivo.
3 - Letra “s” caída por debajo del renglón: esta letra está vinculada
con los valores y juicios sociales mediante los cuales interactuamos
con los otros. Cuando esta letra se encuentra caída, simboliza la
tendencia a ocultar y falta de sinceridad.
4 - Letras poco definidas (cuando es hecha a propósito): indicio de
falta de compromiso, de deseos de ocultar sus verdaderas intensiones.
5 - Escritura artificial/ estereotipada: persona que tenderá a
manejarse con diplomacia, reserva, apariencia y con falta de
espontaneidad.
6 - Puntos, comillas, signos innecesarios en el escrito, que no son
parte de la redacción: tendencia a ocultar o disfrazar las cosas.
Es muy importante tener en cuenta que solo podemos hablar de
deshonestidad cuando existe una predominancia entre los 33 ítems que
deben ser evaluados, y no considerar hechos aislados. Por ejemplo, que
una persona escriba con una presión débil y a la izquierda no hablará de
falta de honestidad, sino de tendencia a ser una persona más propensa a
ser manipulada. Como así también que una persona utilice una letra
imprenta o estereotipada solamente, no significa que sea deshonesta,
simplemente será una persona que tenga la tendencia a cuidar su imagen
pública, a cuidar las formas en el ámbito social o laboral.
Fuente: Entremujeres