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miércoles, 30 de octubre de 2013

"MICHELANGELO BUONARROTI: Cartas Personales y Poemas"

 "Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni nació el 6 de marzo de 1475 en Caprese, República de Florencia. Fue arquitecto, escultor, pintor y dibujante, bautizado como el Genio del Renacimiento más importante de la Historia del Arte. 

Existe gran documentación escrita del artista, tanto de cartas personales como de poemas. Escritura manuscrita escrita con sanguina. La sanguina es una técnica pictórica basada en una variedad de óxido férrico llamada hematíes, que se presenta bajo la forma de polvo, barra o placa.

Miguel Ángel la aplicaba bajo su forma sólida en forma de barra o en su forma líquida, agua aplicada con pincel." (...)

Leer el texto completo "MICHELANGELO BUONARROTI: Cartas Personales y Poemas" (Mª Ángeles Domínguez Maclino):

http://es.calameo.com/read/000678662ccd48056c32d

Leer el texto completo "MICHELANGELO BUONARROTI: Cartas Personales y Poemas" (Mª Ángeles Domínguez Maclino):
http://es.calameo.com/read/000678662ccd48056c32d

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Photo credit: MªA. D.M
Soneto escrito en 1533. Florencia, Archivo Buonarroti, XIII,129.
Destaca en el fondo de la página, diferentes correcciones gráficas de las grafías de su nombre.                                                                                                                                      
                                                                                                                                                                                         

Imagen:

lunes, 29 de julio de 2013

¿Es un mentiroso? ¡Descubrilo a través de su letra!


La grafología nos da algunas pautas para conocer el nivel de honestidad de una persona. Aquí, una guía para analizar la escritura de alguien y conocer su costado “oculto”.


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¿Qué implica la confiabilidad u honestidad? La mentira, como tal, tiene diferentes matices. Todas las personas adultas mienten en algún momento; de todas formas, no es lo mismo omitir información o disimular un estado anímico que mentir abiertamente, estafar, engañar o embaucar a alguien. Una mentira puede ser generada por miedo, por vergüenza, orgullo, vanidad, comodidad, por algún complejo, por debilidad de carácter, o también por un exceso de fantasía o exageración, etc. Pero también puede ser generada con malicia, en virtud de lograr algún beneficio y ser planificada estratégicamente. La mentira que analizaremos aquí a través de elementos de la grafología se referirá a la acción de ocultar o distorsionar información en forma consciente y con intención.
La evaluación de este aspecto es complejo e implica la contemplación de muchos indicadores, que deben ser chequeados y validados uno por uno con sumo detalle, ya que hay rasgos que son más significativos y rasgos que son reforzadores. Es muy importante tener en claro que solo se identificará una tendencia, por lo tanto, podremos conocer si, en caso de darse un escenario que lo propicie, podría caer en realizar acciones que se presuman deshonestas.
Grafológicamente, hay 33 aspectos que son evaluados en relación a este aspecto en un escrito. A continuación, solo enunciaremos algunos de éstos y su significado (mirá las imágenes de arriba que acompañan la nota):
1 - Óvalos abiertos abajo: para que sea válido, este rasgo debe predominar en el escrito. Esto manifiesta que la persona tendrá cierta tendencia a manejarse instintivamente y poner su foco en lo material. Es una persona propensa a ocultar, manejarse con poca sinceridad y con falsedad.
2 - Letra “p” en doce o en dos trazos: persona con aptitud comercial, afán de dinero y tendencia a disimular estados anímicos y pensamientos en virtud de lograr su objetivo.
3 - Letra “s” caída por debajo del renglón: esta letra está vinculada con los valores y juicios sociales mediante los cuales interactuamos con los otros. Cuando esta letra se encuentra caída, simboliza la tendencia a ocultar y falta de sinceridad.
4 - Letras poco definidas (cuando es hecha a propósito): indicio de falta de compromiso, de deseos de ocultar sus verdaderas intensiones.
5 - Escritura artificial/ estereotipada: persona que tenderá a manejarse con diplomacia, reserva, apariencia y con falta de espontaneidad.
6 - Puntos, comillas, signos innecesarios en el escrito, que no son parte de la redacción: tendencia a ocultar o disfrazar las cosas.
Es muy importante tener en cuenta que solo podemos hablar de deshonestidad cuando existe una predominancia entre los 33 ítems que deben ser evaluados, y no considerar hechos aislados. Por ejemplo, que una persona escriba con una presión débil y a la izquierda no hablará de falta de honestidad, sino de tendencia a ser una persona más propensa a ser manipulada. Como así también que una persona utilice una letra imprenta o estereotipada solamente, no significa que sea deshonesta, simplemente será una persona que tenga la tendencia a cuidar su imagen pública, a cuidar las formas en el ámbito social o laboral.

Fuente: Entremujeres

Grafología: enfermedades escondidas en la escritura



 

  • Es útil en el ámbito empresarial, pedagógico y forense, pero también es capaz de revelar dolencias del sistema nervioso, daños neurológicos, trastornos alimenticios o problemas del aparato digestivo, entre otras.
José Bretón, presunto homicida
José Bretón, presunto homicida

Más allá de los gestos, de las miradas que delatan quienes somos, cómo nos encontramos y qué intenciones tenemos, la escritura se observa como la herramienta más infalible, pues es en ella donde se refugia y expresa lo más profundo del ser.

Tanto es así, que refleja (no diagnostica en sentido estricto) incluso enfermedades: dolencias del aparato digestivo, trastornos alimenticios como la bulimia y la anorexia, conductas adictivas como el alcoholismo, síntomas de deterioro del sistema nervioso y daño neurológico, entre otras. «En Estados Unidos han perfeccionado mucho esta especialización. La grafología puede ser un elemento importante para detectar enfermedades o estados patológicos», dice María Teresa Graells, profesora de Global Human Capital Group (http://www.ghcg.es/index.php?option=com_content&view=article&id=356&Itemid=162&lang=es).

Dirección, forma, inclinación, orden, presión, situación, velocidad... «Cada signo gráfico nos revela una información», añade Graells.

Manuel J. Moreno, presidente del Instituto de Grafología Analítica y profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, destaca que «hay signos grafológicos que tradicionalmente se han relacionado con determinadas dolencias, como el asma o los problemas cardiopáticos. La escritura en estos casos suele ser lo que denominamos ‘‘innecesariamente puntuada'', esto es, unas comas o signos de puntuación que no vienen a cuento pero que responden a una necesidad de apoyo o a una señal de fatiga. También se ven alteradas la tensión y el ritmo escritural». Unos rasgos denominados por los expertos «arritmias gráficas».

En cuanto al daño neurológico que se produce en enfermedades como el párkinson, Manuel J. Moreno matiza que «uno de los síntomas es la microescritura, la letra es más pequeña y se vuelve mucho más torpe». El experto explica que en líneas generales, «cuando un individuo está enfermo y la dolencia le está debilitando, la presión con la que escribe se resiente, el trazado suele ser más flojo y pueden aparecer temblores».

Psicosomáticas
Por su parte, Alberto Martínez, director de Formación Grafología (www.formaciongrafologia.com/cursos), considera que «existen muchas enfermedades psicosomáticas y muchas de ellas tienen reflejo en la grafía». Un ejemplo de cómo se plasma una escritura en un trastorno es la bulimia.

«Si el afectado padece este problema desde hace mucho tiempo, y alguna zona del cuerpo se ha visto resentida, como puede ser el esófago o la faringe, esto queda patente en el papel. Aunque nunca será sinónimo de diagnóstico», resalta el experto. Algo en lo que coincide Moreno: «Expresan las razones psicológicas que están detrás de la anorexia o la bulimia, pero no es una certeza absoluta».

Uno de los puntos fuertes de esta técnica proyectiva se centra en los más pequeños. Martínez destaca que tiene grandes aplicaciones, ya que «si al poco tiempo que suelen tener los padres se suma que a los adolescentes les cuesta comunicarse, tenemos clara la necesidad de esta herramienta no invasiva para enterarnos de qué está pasando. Y estas situaciones quedan reflejadas no sólo en su escritura, sino que cuando se trata de niños también podemos analizar sus dibujos, lo que permite orientar sobre el posible origen del problema. Es un auxilio impresionante». También resulta de utilidad para aquellos que presentan un cuadro de Asperger o síntomas autistas. «De hecho, hemos tenido alumnos Asperger con nosotros», apunta el director de Formación Grafológica.

Teresa Graells añade que «para los niños y jóvenes también se utiliza la llamada grafoterapia en su etapa escolar para obtener mejor rendimiento de su atención, comprensión verbal, tenacidad y comunicación».

Asimismo, es un punto de apoyo importante en los trastornos límite de la personalidad, ya que se pueden detectar problemas gracias a la caligrafía. «Se ve si la persona tiene dificultades con algún progenitor o una tendencia a la impulsividad en ciertas áreas. Ayuda a plantear hipótesis sobre las que trabajara psicólogos y terapéutas», comenta Alberto Martínez.

La firma
Muchos se preguntan si cambiar la firma, o simplemente si se «deforma» nuestra caligrafía, puede tener algún significado. Los especialistas aclaran, en primer lugar, que hay que distinguir la firma de la escritura de un texto. La primera «es una pequeña biografía de cómo somos realmente, y  en el texto lo que se detecta es cómo nos comportamos frente a quienes nos rodean».

Una vez aclarado esto, concluyen que tampoco existe una letra mejor ni peor a la hora de analizarla. No obstante, «la natural es la más óptima. De hecho, la ideal no es la que se escribe detenidamente y de forma cuidada. Así se enmascara, tiene poco valor. Es un error hacer esto porque el objetivo del análisis grafológico es ver la expresividad del indivudo», añade Manuel J. Moreno.


José BretónEscritura característica de un sujeto cuyo perfil actitudinal está en relación con el control de la emotividad. Gestiona sus emociones ejerciendo autodominio a través de una notable racionalidad. Se advierte frialdad. No está afectado (o no lo manifiesta gráficamente), no muestra signos escriturales de hallarse conmovido, emocionado, pudiendo hablarse por tanto de discrepancia (disonancia cognitiva) entre lo que dice y el cómo lo dice; es decir, entre su lenguaje gráfico gestual, no verbal o grafológico y el discurso manifiesto de su escrito. La doble barra de la «t» puede sugerir un perfil concienzudo respecto a sus acciones, constancia y determinación. No cede a las presiones con facilidad. Su mente procesa información de manera pausada. Precisa planificar, ejercer control en sus actos –margen derecho amplio y regular en el contexto de una escritura de inclinación vertical y aireada–. Sabe manejar los tiempos a su conveniencia.
 Fuente: La Razón.es


miércoles, 17 de julio de 2013

Pinturas hechas por enfermos mentales


Algunos genios padecen algún tipo de enfermedad mental o trastorno emocional dentro de sus mentes creativas y artísticas. De hecho, lo mejor del arte, a menudo parece provenir de una mente profundamente perturbada. Estos son 20 ejemplos de arte que demuestran que muchos enfermos mentales tienen algo maravilloso que ofrecer al mundo, a pesar de sus problemas.
1. Esta obra fue presentada en Miami, en una inauguración de una galería con las creaciones de los enfermos mentales de todo Estados Unidos.
Pinturas de enfermos mentales (1)
2. Una niña y rosas.
Pinturas de enfermos mentales (19)
3. Eugene Andolsek creó diseños como estos usando un compás, una regla y un gotero para agregar color.
Pinturas de enfermos mentales (18)
4. George Grosz fue un soldado alemán que sufría de alucinaciones traumáticas debido a su participación en la guerra de 1914.
Pinturas de enfermos mentales (17)
Para ver más pinturas, entra al siguiente link: 

viernes, 21 de junio de 2013

Caraterísticas de los trazos de Bolígrafos


Autor: Peritos on Line




 Introducción

Básicamente, los bolígrafos se componen de un tanque de tinta, unido a una esfera o bolilla (normalmente de acero) en su extremo.
El giro que se imprime a la misma durante la escritura, hace que ésta tome la tinta del tanque y la transfiera a la superficie de la hoja.
Las medidas aproximadas de la bolilla varían entre 0,6 y 1 mm. de diámetro, y el espacio que media entre la esfera y el soporte de la misma, es de aproximadamente 0,01 mm.
Estas características son compartidas por los bolígrafos de tinta pastosa y los de tinta fluida, si bien las cualidades de las escrituras producidas por unos y otros, dan como resultado comportamientos muy distintos entre ambos grupos de elementos esferográficos.



 Características de los trazados de Bolígrafos (Tintas pastosa)

Presentan ciertas características y accidentes que son normales y propios de este tipo de implementos escritores. Es destacable que casi todas estas cualidades son prácticamente imposibles de reproducir por digitalización del original y su posterior impresión con impresoras inkjet, bubblejet o láser. Esto facilita enormemente la labor del perito calígrafo en cuanto a la identificación del instrumento escritor utilizado.
Estas características distintivas son producidas por el rodamiento de la bolilla, el arrastre de elementos extraños (como fibras del papel), las cualidades de la tinta pastosa (fluido no newtoniano) y los personalismos propios del escribiente.


 Estrías

Un fenómeno típico y privativo de los bolígrafos de tinta pastosa es el estriado. Las estrías se producen debido al entintamiento parcial de la bolilla. Distintos autores lo atribuyen a las imperfecciones en su superficie o en el alojamiento de la misma.
Sin embargo, a juicio de los suscriptos este hecho es debido al comportamiento de los líquidos no-newtonianos (en un posterior trabajo se ampliará y fundamentará esta hipótesis).
Desde siempre, las estrías ayudaron al perito calígrafo en la identificación (o el descarte) de un determinado bolígrafo, ya que distintos elementos producirán estriados disímiles.
En la imagen se aprecian estriados muy marcados en un trazo de bolígrafo y en la imagen “2” puede observarse el particular modo en que la tinta se acumula sobre la esfera de acero.



 Interrupciones, Descargas y Acúmulos de tinta

La irregularidad en el entintado (ya sea su falta o exceso), produce estos fenómenos.
La causa puede ser propia del bolígrafo, por una fuente externa o por la mecánica propia del acto escritural.
Cambios bruscos de dirección y/o velocidad en la escritura, podrán producir descargas de tinta e interrupciones del trazado. En la imagen “3” puede verse con claridad una descarga situada en el punto donde el trazo cambia de dirección y velocidad, y el ulterior blanco (interrupción) en el trazado.
Estas características, propias de un determinado estilo escritural, resultan elementos identificatorios del gesto gráfico estudiado.
Otro efecto que resulta individualizador de un puño escritor, son las rebarbas. Estas finas líneas que pueden aparecer paralelamente a ciertos sectores del trazado, indican una posición muy inclinada del bolígrafo, que arrastró tinta con su borde.
Otra causa de acúmulo de tinta, es el arrastre por parte de la bolilla de elementos extraños, tales como fibras del papel, que darían como resultado una mota oscura en el trazado.




 Variaciones de espesor

En ocasiones, al analizar trazos de bolígrafo con aumentos mayores a 20X, se observan diferencias de espesor o calibre, que pueden confundirse con agregados anormales o dolosos. Este efecto puede llevar a confusión al experto, especialmente con tintas oscuras o negras. Por tal motivo, debe extremarse el análisis de muestras indubitadas o trazados realizados con instrumentos de similares características, para corroborar la formación de adelgazamientos o engrosamientos en el recorrido de la escritura.

 Surcos

El surco o depresión que el bolígrafo deja como huella sobre el soporte, podrá tener características muy variables, atento la gran cantidad de variables que intervienen en la formación del mismo. La profundidad del mismo podrá variar conforme a la variable presión que se ejerza sobre el lapicero (comúnmente en relación inversa a la velocidad escritural); las cualidades del papel soporte (carga, encolado, satinado); la superficie de apoyo (puede ser dura como un escritorio o blanda como una pila de hojas) e incluso si se trata de un bolígrafo de trazo fino o grueso.
Un elemento que debería mantenerse invariable es el calibre del trazo, conforme el diámetro de la bolilla, si bien esta cualidad puede discutirse, toda vez que un trazo presionado puede parecer más grueso que uno asentado con escasa intensidad.
 

martes, 11 de junio de 2013

El amor, el dolor y el llanto en la escritura y obra de Frida Kahlo. Grafología emocional


¿Por qué precisamente Frida Kahlo? Siempre me preguntan por qué elijo a Frida Kahlo para explicar el tema de grafología emocional en mis conferencias y cursos. Artista expresiva como ninguna, Frida supo fue capaz de plasmar sus emociones y sentimientos como creo que ningún otro artista lo ha hecho hasta ahora. Solo ella supo canalizar el más profundo dolor físico y emocional en expresiones gráficas, pinceladas de color, y golpes de corazón no sólo en su pintura sino también en su escritura.
“(…) Titubea la mente, titubea la mano. En otras palabras, cualquier choque emotivo altera la modulación de la escritura, la arquitectura gráfica. 
Si simbólicamente comparamos la pluma con la que escribimos con nuestra propia persona, y el papel con el mundo exterior, habrá cierta relación entre el titubeo y la agorafobia. Podríamos hablar también de ‘balbuceo mental’”.
(Curt A. Honroth – Grafología emocional)

La Grafología Emocional viene a decirnos que, cuando una persona escribe, en ese acto de escribir no sólo deja la huella quieta de esas letras dibujadas en el papel, donde se reflejan su forma de ser y su estilo personal, sino que además, tal y como sucede en el lenguaje no verbal, mimifica de forma dinámica e inquieta una serie de “microgestos” que no sólo caracterizan a su genuina personalidad, sino también revelan el revuelo interior de emociones, sentimientos e inquietudes que desde dentro acechan al autor. Es ese latido que está palpitando detrás de la impronta aparentemente inmóvil de las letras.
Las alteraciones emocionales –lapsus calami- en la escritura pueden adoptar diferentes formas. El Diario y las cartas de Frida constituyen un valioso catálogo de este tipo de microgestos, que van desde el grito más desgarrador hasta el silencio más profundo, pasando por la pasión, el amor, la admiración, la desesperación y, sobre todo, el dolor.
Y os estaréis preguntando ¿es que se puede gritar escribiendo? Sí, se puede. Y se puede llorar, y se puede reir, manifestar desidia, admiración o respeto; se puede amar y se puede odiar, y también se puede mentir. La Grafología emocional es un particular “polígrafo” de pensamientos y sentimientos.

“Intenté ahogar mis dolores, pero ellos aprendieron a nadar”
Para muestra, un botón… Hagamos un ejercicio. ¿Qué os sugiere este manuscrito de Frida?

frida esta muerta
“Pensaron que yo era surrealista, pero no lo fui. 
Nunca pinté mis sueños, sólo pinté mi propia realidad”
 ¿Y Qué os sugiere esta obra de Frida?
 columna-rota

Todo gesto gráfico es expresivo no sólo de nuestra personalidad sino también de nuestras emociones. Al escribir, al dibujar, al garabatear o al pintar, estamos proyectando desde dentro y hacia afuera toda la riqueza intrínseca de nuestra personalidad: mente (pensamiento, ideas, creatividad, fantasía), corazón (emociones, sentimientos, estado anímico) e instinto (pulsiones, necesidades, apegos). El resultado de esta proyección es, por tanto, nuestra alma y nuestra identidad reflejadas en un espejo.
Podéis leer más sobre “Frida” en mi artículo “El legado manuscrito de Frida Kahlo”, en este enlace: http://www.sandracerro.com/files/Articulos/artic-arte/frida.pdf
Sandra Mª Cerro, Grafóloga