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jueves, 2 de enero de 2014

La letra del desierto - Grafía de Tuareg -

Interesante artículo - La letra del desierto. Grafía Tuareg - 
 Con independencia del alfabeto utilizado, la forma en la que cada uno de nosotros escribe nos da valiosa información personal, puesto que cada grafía es única e irrepetible
 Árantxa Baragoitia Nieto                                    
Diploma de Mención Honorífica del ICG 2013
 PUBLICACIONES ICG
Colección Máster
Máster en Grafoanálisis Europeo UAB



miércoles, 27 de noviembre de 2013

LA PRUEBA DE LA VERDAD GRAFOLÓGICA


Francisco Viñals Carrera – Mariluz Puente Balsells
Directores del Master en Grafística, Grafopatología y Grafología forense, UAB


La Prueba de la Verdad Grafológica a modo de polígrafo grafoescritural es una técnica criminológica derivada de la Grafología Emocional de Honroth dirigida a descubrir el autor de un delito por las alteraciones culpabilizantes que exterioriza en su manuscrito con un texto al dictado especialmente preparado a tal efecto. Esta prueba se nos ocurrió hace ya más de dos décadas y ha sido confirmado su éxito continuado dentro de las investigaciones que iniciamos en la Sección de Inteligencia del Estado Mayor de la Región Militar Pirenaica; también la enseñamos primero en la especialidad de Pericia Caligráfica Judicial que impartimos con el Profesor Juan Palma Campá en el Instituto de Criminología y Cátedra de Derecho Penal de la Universidad Complutense - Universidad de Córdoba, y actualmente está incluída en los planes de estudios de Perito Calígrafo Judic ial y de Criminalista que coordinamos en la Universidad Autónoma de Barcelona. Honroth ya había observado, especialmente en la escritura de niños, que, al escribir determinadas
palabras, como por ejemplo al referirse al padre, la madre, hermanos, etc., se observaba en muchas ocasiones un lapsus o alteración que hacía sospechar que la emotividad había repercutido en la idea que estaba expresando. Esta pulsión del subconsciente que carga de emoción la imagen transformada en expresión escrita, provoca que se aprecie una diferencia en algunas características grafonómicas de la "palabra clave" respecto a las demás. Por ello no se trata de una inconstancia gráfica habitual sino de alteraciones circunstanciales en determinadas palabras. Al igual que ocurre en el Test de la Familia, Honroth veía que en determinadas ocasio nes un niño escribía, por ejemplo "papá", muy grande, ascendente y otro lo hacía reducido respecto al contexto y a lo mejor descendente, etc. Ello le hizo sospechar que podían detectarse sentimientos euforizantes o deprimentes en algunos contenidos escriturales. Honroth explica en su Test Gestáltico Grafoescritural (TG2) las bases de este fenómeno, que constituye una verdadera especialidad dentro de la Grafología: “Todo debilitamiento circunstancial o alteración del ritmo es una advertencia para el examinador, en sentido de que la coordinación fisioneuromuscular está alterada, el recuerdo de una vivencia desplacentera circunstancial -imagen conductora vivenciada en este caso- o una
retransmisión de resonancia en relación subjetiva u objetiva con hechos y objetos que se hallan en contacto directo de un acontecer, importantes para nuestra vida o constituyendo una problemática circunstancial, causan un choque emocional que se visualiza por una perturbación de la conducción en el trazo.” “La alteración o perturbación (UE =Unidad Emocional) repercute sobre el ritmo, produciendo el lapsus calami eufórico y el lapsus calami emocional euforizante, sin afectar por ello la valoración global M ritmo en sí y su interpretación específica.” Honroth es pues padre de la Grafología Emocional y merece un puesto entre los grandes maestros de esta ciencia. Gracias a sus descubrimientos se pudo crear esta Prueba de la Verdad Grafológica.
Siguiendo los pasos de Honroth, empezamos a notar, por ejemplo, en determinadas palabras o frases de cuestionarios de solicitud de empleo, se observaban alteraciones que en algunos casos constituían verdaderas sospechas de la implicación emotiva eufórica o depresiva que reflejaban
respecto al contexto. Después de haber comprobado en múltiples ocasiones que ciertas alteraciones que interpretábamos como deprimentes se correspondían en la investigación posterior con la expresión de una falsedad o de un descontento personal por tal o cual acción, como podía ser el haber "abultado" el currículum con más títulos, cargos, categoría o experiencia
que la tristemente real, ello nos alentó a buscar una técnica perfeccionada para comprobar a través de la Grafología la veracidad o mentira en determinados manuscritos. Uno de los problemas que nos encontrábamos fue que no en todos los currículums falseados habíamos detectado alteraciones. Ello se explicaba por la falta de espontaneidad en el escrito; cierto, no es fácil que quede expresada la alteración emotiva cuando lo que se va a escribir ha
sido "re-pensado" y escrito por el consciente (después de haberlo transformado por el filtro de la apariencia). únicamente se detecta cuando prácticamente no hay tiempo para pensar lo que se escribe, por ejemplo al dictado, ya que si se está copiando lo que se escribe, es el consciente el
que está dirigiendo la actividad y no deja paso a las pulsiones porque no se deja involucrar por el sentimiento; la escritura -consciente- está premeditada y, por tanto, tiene una función de autocontrol, de apariencia de cara al exterior, puede perfectamente estar "enmascarada". Teniendo en cuenta lo anterior, esta posible Prueba de la Verdad Grafopsicológíca a modo de
técnica criminalística, debía prepararse a modo de dictado en el que pudiera diferenciarse claramente lo que serían verdades absolutas, de una serie de "palabras clave" o ideas que incidieran profundamente en la sensibilidad del analizado. Así pues, según el caso, se prepara un texto en el que se explican los hechos sucedidos, primero con un planteamiento genérico en el que no se involucra directamente al escribiente, luego se va introduciendo al sujeto en los hechos, vinculando su sentimiento a lo sucedido y, seguidamente,
se le exculpa expresamente a fin de provocar en el autor del hecho delictivo una alteración en las expresiones que son contrarias a la verdad. Normalmente, las pulsiones del subconsciente provocan la alteración grafoescritural al estar escribiendo espontáneamente unos hechos o
circunstancias que interiormente no son aceptados como verdad; estas alteraciones no siempre se observan con las mismas características, ello depende de cada personalidad, En unos casos, la persona cae en depresión en aquellos "puntos clave" y las palabras afectadas decaen de la línea de base; otras veces, se desestructura o pierden la firmeza, se desintegran, se provocan equivocaciones y repasados, estrechez interletra con descompensaciones, falta de control de la onda gráfica y M espaciado, etc. También debe tenerse en cuenta que no siempre se aprecian las
alteraciones en los mismos puntos, aunque lo habitual es que se detecten reacciones notables en las palabras más incisivas, por ejemplo cuando escriben: "Yo no soy el autor del robo", "yo no he robado", "yo no soy el culpable". Por supuesto, esta técnica de Policía Científica tiene sus limitaciones, por lo que deben observarse muy claramente las alteraciones en los determinados "puntos clave", ya que una escritura nerviosa puede confundir; es muy conveniente que se disponga de escritura habitual de
cada persona a la que se aplique la prueba a fin de contrastarlas; no resultaría extraño el encontrarnos con que la alteración es general en todo el escrito y que la escritura habitual también por tratarse de un hipersensible excesivamente angustiable, o, al contrario, que nos encontráramos con que el grafismo habitual es normal y en cambio se observa un claro derrumbe
en todo el grafismo de la prueba, denotando, en este caso, que, efectivamente, existe un gran sentimiento culpabilizante. El examen de la escritura habitual antes de la prueba también nos ayudará a conocer el tipo de temperamento y carácter del analizado, así como posibles rasgos patológicos, anomalías y aspectos profundos de su personalidad que pueden ayudar
enormemente a completar adecuadamente la prueba posterior. También es necesario saber diferenciar entre el verdadero vínculo culpabilizante y el sentimiento de culpabilidad relacionado con la "responsabilidad" que puede aparecer en las personas que en
su interior piensan que no han puesto todos los medios para que no ocurrieran los hechos, o bien que se culpan de negligencia por su parte o incluso que teman que los demás puedan atribuirles esta falta de cuidado y, en cierta manera, se sienten algo responsables, indirectamente y por complejo de culpabilidad (infundado). Ahora bien, no es corriente que en dichos casos se
observen las citadas alteraciones en las frases realmente inculpatorias como "Yo no he sido el autor del robo"; en todo caso aparecerán pequeñas alteraciones relativas a la "responsabilidad", alternadas con un sentimiento euforizante y positivo en las expresiones relativas al deseo de que
se descubra el autor de los hechos y a la colaboración con los investigadores.
La limitación más grande que tiene esta prueba la encontramos en su posible aplicación a un psicópata. Hemos de recordar que el psicópata no siente su culpabilidad ante sus actos delictivos o criminales, tiene anulada la conciencia", por lo que no podemos repescarle esta pulsión que traicione su emotividad expresada en el escrito. Ahora bien, en muchos casos podemos detectar las características propias de] psicópata en determinados tipos de grafismo. La Prueba de la Verdad Grafopsicológica debe tenerse en consideración como técnica auxiliar que deberá complementarse con otras pruebas. No puede utilizarse judicialmente como única prueba de responsabilidad criminal; ahora bien, tampoco debe descartarse en su valor judicial, cierto que no existe todavía jurisprudencia en la que quede reflejada, pero también es cierto que ha ayudado a solucionar muchas investigaciones policiales, especialmente del Ejército y Guardia Civil, y que ha llegado en algunas ocasiones a los Tribunales, donde ha sido aplicada por una
Magistrada-Juez para complementar una prueba caligráfica siguiendo nuestras indicaciones e interviniendo en su aplicación y examen. La fiabilidad de la prueba bien aplicada es muy elevada, de ello pueden dar fe especialmente las autoridades militares. Ahora bien, por la gravedad que implica, debe aplicarse por verdaderos especialistas, ya que su utilización por aficionados muy fácilmente puede provocar la confusión y en consecuencia el descrédito
De 180 casos en que hemos realizado la prueba, se descubrieron 163 presuntos culpables, ratificados por otras pruebas aplicadas, ya fuera por el Grupo Operativo o por Detectives Criminólogos, y las 17 restantes no delataron culpable alguno, pero cabe señalar que en dichos 17 casos no se tenía la convicción de que el acto delictivo hubiera sido perpetrado por alguien de dentro de la organización, y en tal sentido, el hecho de que no apareciera ningún culpable fue motivo de satisfacción por las organizaciones correspondientes pues así se dejaba de sospechar entre los propios miembros de la entidad, quedando todos libres de quedar “señalados” y de que
la paranoia colectiva desencadenara una mal ambiente social.
Bibliografía:


Viñals, Francisco y Puente, Mª Luz (1999): Psicodiagnóstico por la Escritura, Grafoanálisis
Transaccional, Barcelona, Ed. Herder.
Viñals, Francisco y Puente, Mª Luz (2003): Análisis de Escritos y Documentos en los Servicios
Secretos, Barcelona, Ed. Herder.
Viñals, Francisco y Puente, Mª Luz (2006): Diccionario Jurídico-Pericial del Documento
Escrito, Barcelona, Ed. Herder.


miércoles, 30 de octubre de 2013

"MICHELANGELO BUONARROTI: Cartas Personales y Poemas"

 "Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni nació el 6 de marzo de 1475 en Caprese, República de Florencia. Fue arquitecto, escultor, pintor y dibujante, bautizado como el Genio del Renacimiento más importante de la Historia del Arte. 

Existe gran documentación escrita del artista, tanto de cartas personales como de poemas. Escritura manuscrita escrita con sanguina. La sanguina es una técnica pictórica basada en una variedad de óxido férrico llamada hematíes, que se presenta bajo la forma de polvo, barra o placa.

Miguel Ángel la aplicaba bajo su forma sólida en forma de barra o en su forma líquida, agua aplicada con pincel." (...)

Leer el texto completo "MICHELANGELO BUONARROTI: Cartas Personales y Poemas" (Mª Ángeles Domínguez Maclino):

http://es.calameo.com/read/000678662ccd48056c32d

Leer el texto completo "MICHELANGELO BUONARROTI: Cartas Personales y Poemas" (Mª Ángeles Domínguez Maclino):
http://es.calameo.com/read/000678662ccd48056c32d

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Photo credit: MªA. D.M
Soneto escrito en 1533. Florencia, Archivo Buonarroti, XIII,129.
Destaca en el fondo de la página, diferentes correcciones gráficas de las grafías de su nombre.                                                                                                                                      
                                                                                                                                                                                         

Imagen:

lunes, 29 de julio de 2013

¿Es un mentiroso? ¡Descubrilo a través de su letra!


La grafología nos da algunas pautas para conocer el nivel de honestidad de una persona. Aquí, una guía para analizar la escritura de alguien y conocer su costado “oculto”.


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¿Qué implica la confiabilidad u honestidad? La mentira, como tal, tiene diferentes matices. Todas las personas adultas mienten en algún momento; de todas formas, no es lo mismo omitir información o disimular un estado anímico que mentir abiertamente, estafar, engañar o embaucar a alguien. Una mentira puede ser generada por miedo, por vergüenza, orgullo, vanidad, comodidad, por algún complejo, por debilidad de carácter, o también por un exceso de fantasía o exageración, etc. Pero también puede ser generada con malicia, en virtud de lograr algún beneficio y ser planificada estratégicamente. La mentira que analizaremos aquí a través de elementos de la grafología se referirá a la acción de ocultar o distorsionar información en forma consciente y con intención.
La evaluación de este aspecto es complejo e implica la contemplación de muchos indicadores, que deben ser chequeados y validados uno por uno con sumo detalle, ya que hay rasgos que son más significativos y rasgos que son reforzadores. Es muy importante tener en claro que solo se identificará una tendencia, por lo tanto, podremos conocer si, en caso de darse un escenario que lo propicie, podría caer en realizar acciones que se presuman deshonestas.
Grafológicamente, hay 33 aspectos que son evaluados en relación a este aspecto en un escrito. A continuación, solo enunciaremos algunos de éstos y su significado (mirá las imágenes de arriba que acompañan la nota):
1 - Óvalos abiertos abajo: para que sea válido, este rasgo debe predominar en el escrito. Esto manifiesta que la persona tendrá cierta tendencia a manejarse instintivamente y poner su foco en lo material. Es una persona propensa a ocultar, manejarse con poca sinceridad y con falsedad.
2 - Letra “p” en doce o en dos trazos: persona con aptitud comercial, afán de dinero y tendencia a disimular estados anímicos y pensamientos en virtud de lograr su objetivo.
3 - Letra “s” caída por debajo del renglón: esta letra está vinculada con los valores y juicios sociales mediante los cuales interactuamos con los otros. Cuando esta letra se encuentra caída, simboliza la tendencia a ocultar y falta de sinceridad.
4 - Letras poco definidas (cuando es hecha a propósito): indicio de falta de compromiso, de deseos de ocultar sus verdaderas intensiones.
5 - Escritura artificial/ estereotipada: persona que tenderá a manejarse con diplomacia, reserva, apariencia y con falta de espontaneidad.
6 - Puntos, comillas, signos innecesarios en el escrito, que no son parte de la redacción: tendencia a ocultar o disfrazar las cosas.
Es muy importante tener en cuenta que solo podemos hablar de deshonestidad cuando existe una predominancia entre los 33 ítems que deben ser evaluados, y no considerar hechos aislados. Por ejemplo, que una persona escriba con una presión débil y a la izquierda no hablará de falta de honestidad, sino de tendencia a ser una persona más propensa a ser manipulada. Como así también que una persona utilice una letra imprenta o estereotipada solamente, no significa que sea deshonesta, simplemente será una persona que tenga la tendencia a cuidar su imagen pública, a cuidar las formas en el ámbito social o laboral.

Fuente: Entremujeres

Grafología: enfermedades escondidas en la escritura



 

  • Es útil en el ámbito empresarial, pedagógico y forense, pero también es capaz de revelar dolencias del sistema nervioso, daños neurológicos, trastornos alimenticios o problemas del aparato digestivo, entre otras.
José Bretón, presunto homicida
José Bretón, presunto homicida

Más allá de los gestos, de las miradas que delatan quienes somos, cómo nos encontramos y qué intenciones tenemos, la escritura se observa como la herramienta más infalible, pues es en ella donde se refugia y expresa lo más profundo del ser.

Tanto es así, que refleja (no diagnostica en sentido estricto) incluso enfermedades: dolencias del aparato digestivo, trastornos alimenticios como la bulimia y la anorexia, conductas adictivas como el alcoholismo, síntomas de deterioro del sistema nervioso y daño neurológico, entre otras. «En Estados Unidos han perfeccionado mucho esta especialización. La grafología puede ser un elemento importante para detectar enfermedades o estados patológicos», dice María Teresa Graells, profesora de Global Human Capital Group (http://www.ghcg.es/index.php?option=com_content&view=article&id=356&Itemid=162&lang=es).

Dirección, forma, inclinación, orden, presión, situación, velocidad... «Cada signo gráfico nos revela una información», añade Graells.

Manuel J. Moreno, presidente del Instituto de Grafología Analítica y profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, destaca que «hay signos grafológicos que tradicionalmente se han relacionado con determinadas dolencias, como el asma o los problemas cardiopáticos. La escritura en estos casos suele ser lo que denominamos ‘‘innecesariamente puntuada'', esto es, unas comas o signos de puntuación que no vienen a cuento pero que responden a una necesidad de apoyo o a una señal de fatiga. También se ven alteradas la tensión y el ritmo escritural». Unos rasgos denominados por los expertos «arritmias gráficas».

En cuanto al daño neurológico que se produce en enfermedades como el párkinson, Manuel J. Moreno matiza que «uno de los síntomas es la microescritura, la letra es más pequeña y se vuelve mucho más torpe». El experto explica que en líneas generales, «cuando un individuo está enfermo y la dolencia le está debilitando, la presión con la que escribe se resiente, el trazado suele ser más flojo y pueden aparecer temblores».

Psicosomáticas
Por su parte, Alberto Martínez, director de Formación Grafología (www.formaciongrafologia.com/cursos), considera que «existen muchas enfermedades psicosomáticas y muchas de ellas tienen reflejo en la grafía». Un ejemplo de cómo se plasma una escritura en un trastorno es la bulimia.

«Si el afectado padece este problema desde hace mucho tiempo, y alguna zona del cuerpo se ha visto resentida, como puede ser el esófago o la faringe, esto queda patente en el papel. Aunque nunca será sinónimo de diagnóstico», resalta el experto. Algo en lo que coincide Moreno: «Expresan las razones psicológicas que están detrás de la anorexia o la bulimia, pero no es una certeza absoluta».

Uno de los puntos fuertes de esta técnica proyectiva se centra en los más pequeños. Martínez destaca que tiene grandes aplicaciones, ya que «si al poco tiempo que suelen tener los padres se suma que a los adolescentes les cuesta comunicarse, tenemos clara la necesidad de esta herramienta no invasiva para enterarnos de qué está pasando. Y estas situaciones quedan reflejadas no sólo en su escritura, sino que cuando se trata de niños también podemos analizar sus dibujos, lo que permite orientar sobre el posible origen del problema. Es un auxilio impresionante». También resulta de utilidad para aquellos que presentan un cuadro de Asperger o síntomas autistas. «De hecho, hemos tenido alumnos Asperger con nosotros», apunta el director de Formación Grafológica.

Teresa Graells añade que «para los niños y jóvenes también se utiliza la llamada grafoterapia en su etapa escolar para obtener mejor rendimiento de su atención, comprensión verbal, tenacidad y comunicación».

Asimismo, es un punto de apoyo importante en los trastornos límite de la personalidad, ya que se pueden detectar problemas gracias a la caligrafía. «Se ve si la persona tiene dificultades con algún progenitor o una tendencia a la impulsividad en ciertas áreas. Ayuda a plantear hipótesis sobre las que trabajara psicólogos y terapéutas», comenta Alberto Martínez.

La firma
Muchos se preguntan si cambiar la firma, o simplemente si se «deforma» nuestra caligrafía, puede tener algún significado. Los especialistas aclaran, en primer lugar, que hay que distinguir la firma de la escritura de un texto. La primera «es una pequeña biografía de cómo somos realmente, y  en el texto lo que se detecta es cómo nos comportamos frente a quienes nos rodean».

Una vez aclarado esto, concluyen que tampoco existe una letra mejor ni peor a la hora de analizarla. No obstante, «la natural es la más óptima. De hecho, la ideal no es la que se escribe detenidamente y de forma cuidada. Así se enmascara, tiene poco valor. Es un error hacer esto porque el objetivo del análisis grafológico es ver la expresividad del indivudo», añade Manuel J. Moreno.


José BretónEscritura característica de un sujeto cuyo perfil actitudinal está en relación con el control de la emotividad. Gestiona sus emociones ejerciendo autodominio a través de una notable racionalidad. Se advierte frialdad. No está afectado (o no lo manifiesta gráficamente), no muestra signos escriturales de hallarse conmovido, emocionado, pudiendo hablarse por tanto de discrepancia (disonancia cognitiva) entre lo que dice y el cómo lo dice; es decir, entre su lenguaje gráfico gestual, no verbal o grafológico y el discurso manifiesto de su escrito. La doble barra de la «t» puede sugerir un perfil concienzudo respecto a sus acciones, constancia y determinación. No cede a las presiones con facilidad. Su mente procesa información de manera pausada. Precisa planificar, ejercer control en sus actos –margen derecho amplio y regular en el contexto de una escritura de inclinación vertical y aireada–. Sabe manejar los tiempos a su conveniencia.
 Fuente: La Razón.es


miércoles, 17 de julio de 2013

Pinturas hechas por enfermos mentales


Algunos genios padecen algún tipo de enfermedad mental o trastorno emocional dentro de sus mentes creativas y artísticas. De hecho, lo mejor del arte, a menudo parece provenir de una mente profundamente perturbada. Estos son 20 ejemplos de arte que demuestran que muchos enfermos mentales tienen algo maravilloso que ofrecer al mundo, a pesar de sus problemas.
1. Esta obra fue presentada en Miami, en una inauguración de una galería con las creaciones de los enfermos mentales de todo Estados Unidos.
Pinturas de enfermos mentales (1)
2. Una niña y rosas.
Pinturas de enfermos mentales (19)
3. Eugene Andolsek creó diseños como estos usando un compás, una regla y un gotero para agregar color.
Pinturas de enfermos mentales (18)
4. George Grosz fue un soldado alemán que sufría de alucinaciones traumáticas debido a su participación en la guerra de 1914.
Pinturas de enfermos mentales (17)
Para ver más pinturas, entra al siguiente link: